El papá de uno de los chicos de 5 años que fue al cumpleaños que terminó con 24 personas intoxicadas por monóxido de carbono aseguró que «de milagro esto no fue una tragedia». «Tiene que haber más controles en estos lugares», reclamó, en diálogo con 0223.
Nenes adoloridos, descompuestos y con vómitos. Esa fue la postal con la que se encontraron el viernes por la tarde los padres que fueron a retirar a los chicos que habían asistido a un cumple de 5 años en Star Blue, que finalmente dejó un saldo de 24 personas intoxicadas por inhalar monóxido de carbono.
El festejo en el salón de fiestas infantiles ubicado en Santiago del Estero al 3700 comenzó pasadas las 16 y finalizó alrededor de las 19. El anfitrión era “Lolo”, un nene que invitó a todos sus compañeritos del Instituto Stella Maris Adoratrices para compartir la celebración por sus 5 años.
Sin embargo, cuando los papás empezaron a acercarse al lugar para retirar a los chicos, no encontraron caras de alegría sino gestos extraños de preocupación y dolor. “Todos los nenes lloraban. Algunos, incluso, vomitaban y otros estaban muy boleados”, aseguró Pablo, quien dijo que su esposa se llevó al hijo del salón con “los ojos muy colorados”.
La alarma se terminó de encender cuando otra mamá confirmó en el grupo de whatsapp de las familias del jardín que había tenido que internar al hijo en la clínica del Niño y la Madre por un cuadro de intoxicación con monóxido de carbono. “Nos dijo que el análisis de sangre le había dado un 26 por ciento de ingesta de monóxido y entonces todos empezamos a llevar a nuestros hijos”, comentó el hombre, a 0223.
El hijo de Pablo, al igual que otros menores, ya recibió el alta en horas de la mañana. Sin embargo, después del drama vivido, la preocupación no se aleja de los padres. “Lo de ayer podría haber sido un desastre, y no lo digo yo sino los profesionales del HPC. Ellos mismos nos dijeron que si era por unas horas más, entonces esto terminaba en tragedia”, aseveró.
“Como los nenes solo pasaron tres horas adentro, ellos lo transitan, se recuperan y no les quedan secuelas pero en gente grande es distinto porque hay personas que no les pueden dar determinada medicación por problemas de hipertensión”, explicó el papá.
